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Fotografía de alimentación con luz natural

En las próximas líneas os comentaré algunos consejos básicos acerca de la fotografía de alimentos profesional con iluminación natural.

Hay mucha gente que opina que para fotografías de alimentación es mejor la luz natural que el flash, yo no lo creo, las dos bien aplicadas pueden ofrecer resultados excelentes.

Yo utilizo las dos técnicas e incluso en muchos casos las combino.

El problema es que  utilizar el flash correctamente es muy difícil.

En este post vamos a hablar de luz natural.

La luz natural es aquella que proviene del mismo sol y dependiendo de la hora del día puede dar diferentes matices en intensidad, dirección, dureza y color.

Es importante tener claro el tipo de fotografía que queremos realizar y los elementos que vamos a necesitar de antemano para poder preparar la sesión.

Intenta hacerte una idea en la cabeza de la foto que quieres realizar.

Aunque trabajemos con luz natural, eso no significa que tengamos que hacer las fotos obligatoriamente en exteriores.

Yo recomiendo que busquemos una ventana o fuente de luz natural difusa.

Evitar la luz directa ya que la luz directa suele ser muy dura y eso crea unos contrastes de luz y unas sombras que nos son las apropiadas.

Mucho cuidado con el balance de blancos ya que la temperatura de color puede variar dependiendo de la hora del día o clima, la luz del día tiene alrededor de 6.500 Kelvins, el atardecer alrededor de unos 4.000 K y por las noches con luz azulada alrededor de 7.500K.

Siempre ten a mano un reflector para rellenar las sombras muy marcadas.

También utiliza banderas negras para quitar brillos no deseados.

Aquí podéis ver un ejemplo del uso del reflector.

También puedes contar con el apoyo de un flash rebotando la luz de éste en techo o paredes para equilibrar luces y sombras.

La fotografía de alimentos es una foto de naturaleza muerta, el plato y los alimentos no irán a ningún lado, y si lo hace, ¡¡sal corriendo!!  No hay movimientos, por lo que no hay excusas para no poder crear una foto completamente nítida, y para poder lograrlo necesitas usar un trípode. Así podemos permitirnos encuadrar a la perfección, enfocar con cuidado y disparar con velocidades lentas e sensibilidades bajas, yo suelo trabajar a ISO 50 o 100.

También es recomendable trabajar con la cámara conectada al portátil y el software Capture One Pro para tener mayor control de foco, color, detalle, etc… ya que la pantalla de la cámara no es fiable 100%.

Algo también muy importante en una buena composición en la fotografía de alimentos es el cuidado del estilismo y el buen uso del atrezo en los elementos secundarios ya que el plato es el protagonista, tu modelo, y debe destacar del resto.

Compondremos el bodegón como si de un cuadro se tratase.

De una buena o mala fotografía de alimentación va el que el plato sea apetecible de comer o produzca rechazo.

Sobre el tipo de cámara a utilizar no voy a entrar en polémicas sobre que cámara es mejor o cual peor para la fotografía de alimentación, lo que si recomiendo es que sea reflex por las ópticas intercambiables.

Yo trabajo con Nikon full frame y las ópticas que más suelo utilizar son el zeiss planar 50mm 1.4, Nikon 28-70mm 2.8, Nikon 105mm AF micro 2.8 y Nikon 70-200mm 2.8.

Utiliza el formato RAW para el procesado, esto si que es imprescindible, a la hora del procesado no hay color. Para mi el procesado es muy importante y si no trabajas en formato RAW pierdes toda la profundidad de color a la hora de retocar las fotografías.

Yo utilizo Capture One Pro para el procesado Raw y Adobe Photoshop para el retoque.

 @Sarabiaphoto @lasalsastudio

Ir a la galeria de fotografía de alimentación.

 

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